A veces nuestros sueños caen al suelo
como pedacitos de estrellas que poco a poco se apagan,
nuestro corazón llora en silencio
y cuando nuestras lagrimas caen
llenan todo el cuerpo,
y nuestro corazón de tanto amar se
convierte en hielo, para no sufrir más
para ya no llorar,
pero si volteas al cielo, te darás cuenta
que quedan millones de estrellas,
y cada una es un sueño por cumplir
y la fuerza de tu interior derretirá el
hielo de tu corazón, sólo nunca dejes
de creer,
quel amor y tus sueños
son la única puerta hacía la eternidad.
-Dulce María.