Lo extraño cuando hablamos, extraño los desayunos que hace, y extraño llorar en su hombro en los semáforos en rojo.
Hay veces que duramos hasta un año sin vernos.
Lo extraño cuando hablamos, extraño los desayunos que hace, y extraño llorar en su hombro en los semáforos en rojo.
Hay veces que duramos hasta un año sin vernos.